Liderazgo

Es tu práctica de Mindfulness una declaración política

En estos momentos que la politica invade muchas otras facetas de la vida y consume la mayor parte de los noticiarios de actualidad. Reproduzco aqui el editorial de Barry Boyce, editor de la Revista Mindfulness, 27 de Junio 2019, traducido por mi amigo el Dr.Albert Verdaguer.

Quien quiera reflexionar más sobre cual sería la postura del Buddha ante el contexto politico actual puede leer el libro ” Confesiones de un ateo Budista” de Stephen Batchelor, que da bastantes pistas como el Buddha lidiaba con los politicos de la época, con tacto y sin meterse en sus asuntos. Pero los tiempos han cambiado y hay un mayor interés entre los meditadores de implicarse en el cambio de la sociedad. Una referencia reciente es el trabajo de un grupo de parlamentarios británicos, The Mindfulness Initiative- que promueve mindfulness a escala nacional y que invitó a Jon Kabat-Zinn a dar una conferencia al más alto nivel (foto).

Creo que en el futuro vamos a ver un diálogo mayor entre la práctica personal interna (Mindfulness) y la acción (compasiva y eficaz) que la naturaleza y la sociedad están demandando.

Es tu práctica de Mindfulness una declaración política

Es tu práctica de Mindfulness una declaración política

Al igual que tantas preguntas profundas y sutiles, la pregunta “¿El Mindfulnes es político?” requiere una respuesta de sí y no. Mindful Magazine ( la revista) alaba el trabajo de los maestros de mindfulness que enseñan en contextos seculares. Es muy poco probable que estos maestros planteen problemas políticos en el contexto de una clase de atención plena, a riesgo de alienar a un estudiante. La intención es crear un espacio abierto, seguro y acogedor para todos. Por lo tanto, es como un artículo de fe de MFN que trabajemos para mantener la atención plena como un espacio apolítico, por así decirlo, en el sentido de que no tomamos posiciones políticas específicas, o que aboguemos directamente por una política determinada, un político o un partido.

Nos vemos a nosotros mismos (en la revista) como existentes dentro de “la plaza pública”, donde cada uno de nosotros es respetado, reconocido y escuchado, independientemente de las creencias religiosas, espirituales, políticas o ideológicas que podamos tener, siempre que las creencias y los comportamientos no aboguen odio o superioridad racial. Cada uno de nosotros puede estar motivado por nuestras creencias y prácticas sin usarlos para excluir a otros o sin utilizarlos como una distinción que nos otorgue un estatus especial.

Si vienes a meditar para conocerte mejor a ti mismo, para aliviar el estrés u obtener información, no será útil que te sientas excluido porque no perteneces a un grupo en particular o no está de acuerdo con ciertos puntos de vista (políticos o de otro tipo).

Desde este punto de vista la atención plena no es política. Llevar el Mindfulness a un tipo particular de política sería excluyente.

Pero, si bien podemos ser apolíticos en la revista, y ver la mindfulness en sí misma como apolítica, en el sentido que se acaba de exponer; también es cierto que hay una forma en que la práctica de MFN es inevitablemente política. Como indicó Aristóteles, los seres humanos somos “animales políticos”, lo que quiere decir que cada ser humano vive dentro de una comunidad (polis), y dentro de esas comunidades, buscamos trabajar juntos para mejorar la vida para todos. Aspiramos a hacer del mundo un lugar mejor.

Cuando se trata de la atención plena, entonces, a medida que uno practica y llega a conocer mejor su mente, ¿es posible excluir esta parte de su ser, la parte que anhela vivir bien en comunidad con los demás? Del mismo modo que no podemos excluir de nuestra experiencia meditativa toda la gama de emociones (alegría, ira, tristeza, celos, deseo, rabia y todo lo demás), tampoco podemos excluir nuestras aspiraciones de cómo nos queremos a nosotros mismos, a nuestros hijos, a nuestros conciudadanos para vivir.

En general, la atención plena comienza con una atención especial: un enfoque puntual en dónde estamos y lo que está sucediendo dentro y fuera. Sin embargo, con el tiempo, esto se convertirá en una conciencia más amplia que ve conexiones y explora qué nos impulsa y qué efectos estamos teniendo en el mundo que nos rodea y en las personas, las plantas y los animales. Nos pone en contacto directo con nuestros valores, y la aspiración fundamental que todos tenemos de hacer un mundo mejor.

Decirle a alguien que la conciencia plena excluye partes básicas del ser humano sería una mentira, y puede ser tan desagradable para alguien con una fuerte pasión por cambiar el mundo, como decirle a alguien que la atención plena requiere adoptar un punto de vista político prescrito. La práctica de la atención plena puede no dictar qué curso particular de acción tomamos o nuestra particular tendencia política, y en ese sentido es apolítico. Sin embargo, debido a que la atención plena y la conciencia no dejan piedra sin mover, descubrir lo que está sucediendo en nuestras mentes de manera íntima nos demandará que exploremos nuestros valores más profundos, y esos comprenden los que tienen una dimensión política.

Traducción Albert Verdaguer

Art. Original
Is Your Mindfulness Practice a Political Statement?

In the new issue of Mindful magazine, Editor-in-Chief Barry Boyce explores how mindfulness brings us into direct contact with our values and our desire to create a better world.( 27 Jun, 2019)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.