Mindfulness y Reducción de Estrés

NOBLE PALABRA. Mindfulness en comunicación inter-personal.

Pocas actividades son tan valiosas y cotidianas como expresar la voz para el ser humano, es una de las características fundamentales del homo sapiens, que ha configurado profundamente su cerebro. La comunicación con lenguaje verbal es una gran ventaja evolutiva, fuente de creatividad y vínculo humano, aunque también origina conflicto y sufrimiento. En las organizaciones es habitual escuchar que hay “problemas o falta de comunicación” y en las parejas o familias también ocurre.

En el programa MBSR de Reducción de estrés introducimos la noble palabra en la sesión de comunicación consciente y enfatizamos en el valor de la escucha, la asertividad y en aprender a decir que NO en positivo. En los cursos Avanzados de Mindfulness profundizamos en el uso de la palabra armoniosa y en los Retiros de Mindfulness nos familiarizamos con la comunicación en el silencio, de corazón a corazón.

En esta ocasión quiero repasar las recomendaciones del Buddha en torno a la noble palabra y me gustaría citar algunos pasajes que son muy ilustrativos de lo que nos quería decir en este aspecto. Creo que a pesar de que median 26 siglos entre sus enseñanzas y nuestra vida las recomendaciones son igual de válidas.
La noble palabra es el tercer aspecto del camino óctuple y pertenece a la división de la Virtud. Su definición sería “abstenerse de mentir, de usar palabras que separan a las personas, insultantes, cotilleos o superficiales” sin embargo el Buddha va mucho más allá en otros pasajes. Enfatiza sobre el daño que hacen las mentiras y sobre el mérito de expresar palabras que causen armonía a uno mismo y a los demás. También habla sobre la comunicación consciente, dándose uno mismo cuenta de lo que se dice, como se dice y el efecto que tiene en los demás. Claro, se puede pensar que esto no siempre es posible y por eso el Buddha no ahorraba en ejemplos, como en este pasaje:

“Hay un caso en el que cierta persona, que abandona el lenguaje falso, se abstiene de hablar en falso, cuando ha sido llamado a una reunión del pueblo, una reunión de grupo, una reunión de sus parientes, su gremio o de la empresa, si es preguntado como testigo: «Ven y dime, buen hombre, lo que sabes»: si no lo sabe, dice: «No lo sé». Si lo sabe, dice: “Lo sé”. Si no ha visto, dice: “No he visto”. Si ha visto, dice: “Yo he visto”. Por lo tanto, él no dice conscientemente una mentira por sí mismo, por el bien de otro, o por el bien de cualquier recompensa. Abandonando el falso discurso, se abstiene de hablar en falso, dice la verdad, se aferra a la verdad, es firme, Confiable, no engaña al mundo.
“Abandonando el discurso divisivo se abstiene de discurso divisivo. Lo que ha oído aquí por ahí no lo dice para que unas personas rompan o se aparten de otras personas….. Conciliando así a los que se han separado o consolidado a los que están unidos, ama la concordia, se deleita en la concordia, disfruta de la concordia, habla de las cosas que crean la concordia.
Abandonando el lenguaje insultante, se abstiene del lenguaje insultante, habla palabras que son tranquilizadoras para el oído, que son cariñosas, que van al corazón, que son corteses, amables y agradables a la gente en general.
“Abandonando la charla ociosa o cotilleos, se abstiene de la charla ociosa, habla de lo que ocurre, habla lo que está pasando, de hechos….Habla palabras dignas de valor, razonables, circunscritas, conectadas con el tema.
“Así es como uno se hace puro de cuatro maneras (anteriores) por la acción verbal.”

En otra ocasión, probablemente afrontando los problemas de convivencia de su grupo que crecía rápidamente, habló sobre como reñir a un monje por su mala conducta, lo que hoy decimos dar “feed-back” en la terminología que se usa en las empresas. El Buddha nos dice :

“Aquel o aquella que desee criticar a otro monje/monja lo debe hacer después de indagar cinco aspectos de sí mismo/a y después de re-establecer cinco condiciones en sí mismo/a. Cuáles son estas?
Antes de criticar o reñir se debe reflexionar sobre si:
1. “¿Soy yo el que practica la pureza en la acción, impecable y sin mancha …?
2. “¿Soy yo el que practica la pureza en la palabra, impecable y sin mancha …?
3. “¿Está mi corazón de buena fe, libre de la malicia, establecido en mí hacia mis compañeros en la vida …?
4. “¿Soy o no soy yo quien ha oído suficiente, que tiene en cuenta lo que ha oído, que almacena lo que ha oído? (indicando hasta qué punto uno sabe de lo que está hablando si es de primera mano) …?
5. “¿Son las reglas de conducta en cuestión plenamente conocidas, bien analizados con un profundo conocimiento de sus significados (indicando hasta qué punto esa es una regla en vigor) …?
“Luego, se debe reflexionar sobre estas cinco condiciones. – ¿Y qué otras cinco condiciones hay que establecer en sí mismo?
1. “¿Hablo en el momento adecuado, o no?
2. “¿Hablo de hechos o no?
3. “¿Hablo suavemente o con dureza?
4. “¿Hablo palabras provechosas o no?
5. “¿Hablo con un corazón bondadoso, o malicioso interiormente?
“Oh monjes/monjas, estas cinco condiciones deben ser investigadas en sí mismo y las cinco últimas establecidas también, por alguien que desea amonestar a otro”.

A mí personalmente la instrucción que más me gusta de la Noble Palabra, que voy a poner en práctica este año (es uno de mis votos para 2017), es donde elabora el criterio para decidir sobre aquello de lo que merece la pena hablar. El Buddha se denomina a si mismo Tathagata que significa “el que ya ha ido”, en referencia a su conocimiento, y además él se pone de ejemplo, lo que me parece brillante al exponerse a sí mismo a cumplir sus indicaciones ante grandes asambleas a las que hablaba. Este es su criterio:

[1] “En el caso de las palabras que el Tathagata sabe que son inexactas, falsas, no beneficiosas (o: no conectadas con el objetivo), desconsideradas y desagradables a otros, él no las dice.
[2] “En el caso de las palabras que el Tathagata sabe que son veraces, verdaderas, no beneficiosas, desconsideradas y desagradables a otros, él no las dice.
[3] “En el caso de las palabras que el Tathagata sabe que son veraces, actuales, verdaderas, beneficiosas, pero desconsideradas y desagradables para los demás, él busca el momento apropiado para decirlas.
[4] “En el caso de las palabras que el Tathagata sabe que son inexactas, falsas, no beneficiosas, pero agradables para uno y agradables para los demás, él no las dice.
[5] “En el caso de las palabras que el Tathagata sabe que son exactas, verdaderas, no beneficiosas, pero agradables para uno y agradables para los demás, no las dice.
[6] “En el caso de las palabras que el Tathagata sabe que son exactas, verdaderas, beneficiosas, y consideradas y agradables para los demás, él busca el momento apropiado para decirlas. ¿Por qué es eso? Porque el Tathagata tiene simpatía por los seres vivos.”

Con mis mejores deseos para 2017

Dr. Andres Martin Asuero
Instituto Esmindfulness, Barcelona

Nota de traducción :
Resulta curioso como algunas palabras del sánscrito, el idioma religioso de la India antigua, han llegado hasta nosotros 30 siglos después. El término “Noble Palabra” de los textos Budistas se denomina en esta lengua samma vaca. Samma es la raíz de sumo o excelente, aunque a mí me gusta traducirlo como noble. Vaca se traduce como palabra y es el origen del término vox del latín, que ha llegado hasta nosotros como voz o palabra.

Referencias: Right Speech (samma vaca) © 2005 “A Path to Freedom: A Self-guided Tour of the Buddha’s Teachings”, edited by Access to Insight. Access to Insight (Legacy Edition), 5 November 2013, Consultado 4 Enero 2017

2 pensamientos en “NOBLE PALABRA. Mindfulness en comunicación inter-personal.

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